¿Los estudiantes copian en los exámenes en línea? La importancia de la integridad académica en la educación digital

La integridad académica es el concepto de “honestidad, confianza, equidad, respeto, responsabilidad y coraje” en una práctica académica. Es una base que legitima a los académicos contra las conductas de mala praxis, como la trampa, el plagio, la falsificación, robo de identidad y otros tipos de deshonestidad. Para que el aprendizaje sea genuino, los estudiantes deben comportarse de manera ética, honesta y diligente durante todo el proceso de aprendizaje, no importando la modalidad de estudio.

En la actualidad, con el cambio hacia el aprendizaje remoto provocado por la pandemia, la integridad académica es cada vez más relevante. Las principales preocupaciones de los profesores al momento de presentar exámenes en esta modalidad de estudios, incluyen que los estudiantes tomen el examen juntos, que se busquen respuestas en internet, que las preguntas del examen se compartan ampliamente con los futuros estudiantes y que se pueda suplantar la identidad de un estudiante para buscar una mejor nota.

Según Friedman, en su artículo “Cheating and feeling honest: Committing and punishing analog versus digital academic dishonesty behaviors in higher education, el fraude en los exámenes resulta ser más alto y preocupante de lo que parece ser o de lo que nos atrevemos a aceptar. Según su investigación, en Israel un 95% de los estudiantes admitieron haber cometido algún tipo de fraude (presencial o virtual), en donde el 60% ha plagiado contenido y el restante ha cometido fraude en exámenes. En Corea, el 69% de los estudiantes admitieron lo mismo, y según Bretag, esta misma tendencia se puede encontrar en todos los sistemas académicos alrededor del mundo.

El reciente artículo de CNBC “How college students learned new ways to cheat during pandemic remote schooling” resalta que Texas A&M encontró más de 800 casos de mala conducta académica después de que un instructor notó que los estudiantes estaban terminando exámenes complejos en menos de un minuto. La Universidad de Boston también encontró estudiantes que usaban diferentes sitios web y recursos para parafrasear las respuestas durante un examen en línea.

La Universitat de Lleida ha abierto una investigación para identificar si hay alumnos que han pagado a otros para hacer sus exámenes online, detectando casos de suplantación de identidad y a estudiantes organizados para realizar las pruebas en conjunto.

Las herramientas de supervisión remota de exámenes en línea (online proctoring) como Proctorizer, permiten la autenticación de los estudiantes, protegen el contenido de los exámenes y brindan al docente un ambiente controlado, asegurando que el estudiante cumpla con las normas institucionales y se concentre únicamente en el desarrollo de su examen.

Plataformas como edX, Coursera y cientos de instituciones de educación superior en Estados Unidos y Europa las han utilizado desde hace ya varios años para la formalización de sus procesos de evaluación y garantizar así, la integridad académica. Su ejecución únicamente requiere que el estudiante instale una extensión de Google Chrome, valide los requisitos mínimos del sistema y prepare su equipo, con base a los parámetros de supervisión configurados para su prueba.

Proctorizer proporciona a los docentes, información útil, relevante y de valor, facilitando una revisión transparente del proceso de evaluación, brindando evidencias sobre el comportamiento del estudiante frente al examen, historial de navegación, resultados de la verificación de identidad y estadísticas de los examinados en cuanto a faltas a la integridad académica. Toda esta información, a la cual, no se tenía acceso anteriormente, apoya al cumplimiento de las normas institucionales definidas para los procesos de evaluación.

A diferencia de otras herramientas de supervisión, Proctorizer Insights proporciona una vista resumen, con información general sobre el total de pruebas realizadas, estudiantes supervisados, incidentes y un set de gráficas que facilitan la visualización y presentación de resultados. Adicionalmente, presenta un informe detallado por estudiante, en donde se puede comprobar la identidad de los examinados, si hubo personas ajenas o acompañando el proceso de evaluación, así como, evidencias sobre faltas a la integridad académica, como por ejemplo, si intentaron realizar un screenshot del examen, buscar información en su computadora o en un buscador como google, recibir ayuda de un tercero, pérdida del foco de atención, conectar con sus compañeros por medio de herramientas de comunicación como whatsapp, facebook, zoom,entre otros.

Uno de los aspectos más valorados de Proctorizer por los administradores y profesores  es la vista de línea de tiempo, en donde se muestra todo el historial del comportamiento del estudiante, desde el inicio del examen, hasta su finalización, resaltando los principales incidentes, por medio de secuencias de imágenes, así como información detallada de los mismos. 

Toda esta información que se reporta en los informes, evidencia la importancia de incorporar en los procesos de evaluación en línea, herramientas de supervisión remota de exámenes, que apoyen la formalización del proceso de evaluación y busquen hacer cumplir las normas institucionales que aseguren la integridad académica. Sin lugar a dudas, este tipo de tecnología de vanguardia, ya forma parte de la nueva normalidad en la educación superior.