Las ventajas de un sistema de supervisión de exámenes en línea en las escuelas de idiomas

El aprendizaje de idiomas en Latinoamérica ha crecido en los últimos años, poco a poco las personas han notado el beneficio cultural, educativo y laboral que les puede brindar el aprender otra lengua. Ya sea inglés, alemán, japonés, francés, portugués o cualquier otro idioma distinto al predominante español en la región, existen muchas oportunidades derivadas del aprendizaje de idiomas.

Este interés en el aprendizaje de idiomas ha provocado el aumento de escuelas de enseñanza de idiomas. Este tipo de instituciones educativas debe su éxito y prestigio a los conocimientos comprobables de sus estudiantes. Dado que existen exámenes estandarizados de proficiencia, estos sirven como métrica relevante para juzgar la efectividad de los métodos educativos de una academia específica.

Estadísticas señalan que 1,348 millones de personas en todo el mundo tienen un alto nivel de proficiencia en el idioma inglés, lo que lo convierte en el idioma predominante en las academias de idiomas. Existen varios exámenes para evaluar el nivel de este idioma, como lo son: TOEFL, IETLS, ELASH y TOEIC, entre otros. A pesar de ser el idioma predominante, no es el único que cuenta con academias y escuelas a lo largo de la región latinoamericana.

La situación actual de la educación de idiomas en Latinoamérica

La situación mundial actual provocada por la crisis de salud del COVID-19 ha llevado a muchas academias de idiomas a ofrecer sus servicios por medio de internet, las clases han tomado un giro distinto haciendo uso de las herramientas tecnológicas actualmente disponibles.

Algunas proyecciones indican que más de un 50% de los estudiantes de este tipo de instituciones prefieren continuar con su educación por medios virtuales, incluso aunque las condiciones sanitarias mejoren y permitan a los estudiantes retornar a clases presenciales. Esto ofrece grandes oportunidades de crecimiento para las escuelas y academias de idiomas, dado que les permitirá aumentar su alcance geográfico en la región.

A pesar de los muchos beneficios que se pueden obtener de la educación virtual, deben tomarse en cuenta también muchos retos que surgen del uso de este tipo de tecnologías. El plagio, la suplantación de identidad y el fraude son prácticas realizadas por algunos estudiantes durante las evaluaciones en línea.

Instituciones dedicadas a la certificación de idiomas han utilizado herramientas para asegurar la veracidad de las evaluaciones, como por ejemplo, requerir a los estudiantes el uso de una cámara web para confirmar que no se esté recibiendo ayuda externa o utilizando materiales de apoyo.

Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para asegurar el cumplimiento de las normas establecidas para las evaluaciones, dado que herramientas como Zoom o Google Meet no aseguran que no se utilicen traductores externos, extensiones de navegador o revisores de gramática. 

Así pues, las evaluaciones virtuales no son inmunes al surgimiento de métodos para hacer diferentes tipos de trampas como, por ejemplo, recibir ayuda de terceros, hacer uso en ese momento de otros dispositivos o incluso que alguien suplante la identidad del estudiante. Situaciones que deben tomarse en cuenta para evitar que los estudiantes mejoren sus notas de manera contraproducente. 

Según una encuesta realizada por John Wiley & Sons, Inc., hasta un 93% de los docentes creen que los estudiantes son más propensos a cometer infracciones a la integridad académica cuando las evaluaciones son en línea. Esta cifra resulta alarmante para las escuelas de idiomas, dado que estas deben su prestigio y posible crecimiento al rendimiento de sus egresados.

¿Qué soluciones existen para prevenir el fraude en exámenes?

En vista de las necesidades que surgen para prevenir las faltas a la integridad académica, se han creado algunas herramientas de software que proveen medios para supervisar la realización efectiva y veraz de las evaluaciones. Sondeos realizados en universidades norteamericanas demuestran que hasta un 63% de las universidades de estos países utilizan en alguna medida este tipo de herramientas para apoyar sus procesos de evaluación y se espera que este porcentaje aumente en los siguientes años.

Estas herramientas de software son denominadas como online proctoring o antiplagio, y utilizan una amplia variedad de medidas para asegurar la adquisición de conocimientos por parte de los estudiantes, además de reducir los costos para las escuelas provocados por la realización de exámenes presenciales o con supervisión.

Proctorizer es una herramienta de antiplagio que posee una amplia gama de opciones de personalización para asegurar una evaluación certera, veraz y efectiva, tomando en cuenta los retos actuales de la educación y entregando a los educadores control en la realización de pruebas y exámenes en línea, ya sean estandarizados o personalizados.