El futuro de la educación es Híbrido: Crecimiento de la educación online en Latinoamérica durante la pandemia.

Enfrentarse como sociedad a un evento de gran magnitud, como lo es una pandemia, representa retos y cambios estructurales en todos los ámbitos sociales; migrar de reuniones familiares a reuniones virtuales, por ejemplo, ha sido una práctica ampliamente observada durante los últimos meses.

El ambiente social y laboral ha cambiado de una manera sin precedentes. La educación ha sido uno de los temas más discutidos dentro de este aspecto. Distintos esfuerzos han sido realizados por las autoridades educativas para mitigar el impacto del cierre total de las escuelas y universidades.

Para evitar un retraso total en materia educativa, muchas instituciones han decidido migrar al ámbito de la educación digital y modalidad híbrida -como una combinación de educación presencial y virtual-. Estos formatos han llegado a cubrir las necesidades educativas durante esta etapa de crisis, pero es necesario entender cómo estos cambios de paradigmas educativos afectarán a la región latinoamericana a largo plazo.

Según datos recabados por el Banco Mundial, este modelo de aprendizaje ha sido un recurso utilizado ampliamente a través de Latinoamérica, con diferentes retos a sortear para cada país de la región. Además, señala que es imperativo que las autoridades educativas de cada país comiencen a tomar pasos para facilitar el acceso de estudiantes y docentes a materiales que les permitan adaptarse a las nuevas realidades.

Anant Agarwal, Presidente y Fundador de la plataforma educativa edX, nos habla de la educación híbrida como una Nueva Normalidad, adoptada por las Universidades para ampliar su oferta de cursos, brindar más recursos digitales a sus facultades y dar oportunidades de aprendizaje de por vida.   

Agarwal es optimista sobre el futuro, las razones son simples: la educación híbrida no presenta resultados negativos y es de vital importancia para la continuidad del aprendizaje de cara a futuras interrupciones.  

Ya sea para educación 100% en línea o semipresencial, es innegable que la digitalización no es solo una herramienta para adaptarse a la crisis, sino un elemento crítico para la enseñanza a futuro, dada su versatilidad y la posibilidad que brinda, sobre todo, a regiones donde el acceso a la educación convencional o presencial es complicada.

Las realidades educativas post-pandemia

La nueva normalidad procedente de este evento mundial exige la adaptación a nuevas tecnologías en todos los ámbitos, siendo la educación uno de los más importantes. El surgimiento y desarrollo de más plataformas educativas y el enfoque en educación a distancia buscado por una gran cantidad de instituciones, han provocado que más estudiantes tengan acceso a recursos educativos que promueven la diversidad del aprendizaje.  

En la región latinoamericana, existe un alto porcentaje de profesores de educación secundaria y medio superior que están capacitados para la utilización de herramientas de educación en línea. Esto demuestra no solo la amplia capacidad ya adquirida, sino las oportunidades de crecimiento a futuro de las plataformas de aprendizaje virtual.

Encuestas demuestran que hay una significativa cantidad de educadores que ven con buenos ojos este paso natural de la educación. Con el objetivo de manejar la incertidumbre educativa provocada por la pandemia, se espera que el aprendizaje digital y el presencial coexistan en un mismo ambiente educativo integral.   

Tomando en cuenta el rol de la educación en el crecimiento social y económico de la región, es importante garantizar el acceso a la misma.  Es necesario resaltar que si bien el componente digital permite a los estudiantes acceder a recursos educativos innovadores, también es susceptible a prácticas estudiantiles negativas que obstaculizan la supervisión efectiva de la integridad académica y que pueden convertirse en un obstáculo para los objetivos educativos de las instituciones.

Es por esta razón que surge la necesidad de herramientas complementarias que conlleven a buenas prácticas estudiantiles. Es absolutamente necesario tener no solo acceso a las herramientas que facilitan el aprendizaje en línea, sino también métodos de control que ayuden a los profesionales de la educación en el proceso educativo, la prevención de fraude, plagio, suplantación y otras prácticas negativas por parte de los estudiantes. Este es uno de los objetivos a alcanzar para asegurar la efectividad de la educación virtual e híbrida.

Conclusión

A pesar de los diversos cambios que hemos experimentado a causa de factores externos de fuerza mayor, es de suma importancia reconocer su valor y entender las posibilidades de crecimiento que estos brindan a largo plazo. Inevitablemente la educación adoptará un ambiente híbrido en el proceso educativo y lo seguirá siendo por generaciones en el futuro, por lo cual se debe buscar la manera de asegurar su efectividad y veracidad para conseguir la certeza de su valor académico.

Herramientas como Proctorizer permiten a los profesionales de la educación tener incidencia sobre la práctica de valores íntegros por parte de los estudiantes, asegurando así la efectividad de la educación por medio de estos modelos de aprendizaje.